Se diseño un sistema de apeo estructural interior, formado por cerchas de acero, que se montaban de arriba abajo, a la vez que demolían los forjados deteriorados.


Este apeo se anclo inicialmente a los muros medianeros y permitió vaciar completamente cuatro plantas de forjados.

Posteriormente este mismo apeo se reutilizo como estructura portante y definitiva de los nuevos pisos de forjados, que esta vez avanzaban de abajo arriba.

La estructura resultante tiene elementos portantes de piedra, ladrillo, adobe, madera, acero, fundición y hormigón armado.

El muro de la fachada se conservo íntegramente, pero se eliminaron los añadidos, lo que permitió recuperar la estética de la torre y la plaza.


El cliente precisaba reformar la estructura de un edifico, ubicado en zona protegida por patrimonio, que exigía recuperar la fachada histórica.

Existía la dificultada adicional de mantener la cubierta y los locales de planta baja en uso. Uno de ellos era y es un restaurante. La problemática de la intervención era muy atractiva.